Esa caligrafía, seña de identidad y de la energía rítmica del autor, incorpórea, distraída, es de una prodigiosa y casi mágica facilidad, hace fluir sobre el lienzo la pintura con precisión pero con sorprendente libertad, que capta al vuelo la sensualidad y la gracia de las mariposas que se enzarzan en los cabellos de las infantas o en las telas de sus maravillosos trajes, es una escritura inventada, es verdadera inspiración poética propia del gran maestro, Velázquez. Un maestro Zen.
nievescorcoles@gmail.com
-
Únete a otros 214 suscriptores
-
Publicaciones recientes
Visitas
- 102.992 hits
Páginas
Lo más visto
- Días fríos
- Bores / Mallarmé. La siesta de un fauno
- Paul Klee, música y pintura
- Michelangelo Pistoletto en el Louvre de París
- Pintura: Sierra Nevada (2012)
- Nómadas, entre el realismo mágico, la pintura metafísica y el surrealismo (La visión surrealista)
- El bello verano (2019)
- La d-construcción de Madrid / derribos y voladuras
- Picasso / Góngora: Poesía gráfica
- Lo nunca visto de Hilma af Klint
Categorías
Publicado




Pingback: Bitacoras.com
Me encanta la definición «un maestro zen».
Me gustaMe gusta